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Cultura

México, país invitado de honor, cierra su presencia en la 35 edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá

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La presentación de Lucía Pulido, Pasatono, Juan Pablo Villa y Mono Blanco, entre otros, más de 120 charlas de autores mexicanos fueron parte de la programación.

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La 35 edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) ha llegado a su fin tras dos semanas de actividades en las que México fue el país invitado de honor. Bajo el lema ‘Raíces y encuentros: por un futuro de paz para Nuestra América’, el pabellón de México en la FILBo recibió a más de 500 mil visitantes, ofreciéndoles una experiencia inmersiva con más de 200 eventos culturales y espacios literarios mexicanos.

Un pabellón de 3,000 metros cuadrados ofreció a sus visitantes la riqueza cultural y literaria mexicana que resaltó las raíces del país multicultural. Una amplia selección de libros, exposiciones, charlas y presentaciones artísticas mostraron la vasta diversidad de México ante su país hermano. 

Al respecto, el coordinador de vinculación internacional del Fondo de Cultura Económica y del Pabellón de México, Marco Barrera Bassols, informó que el Pabellón de México “fue construido con materiales completamente reciclables y/o reutilizables, que no dejarán huella ecológica dado que no generarán desechos”.

Entre los espacios más relevantes del pabellón estuvo la librería infantil “La peor señora del mundo”, llamada así en homenaje a la obra de Francisco Hinojosa, que fue ilustrada por Rafael Barajas “El Fisgón”. Este escenario fue el favorito de la niñez, ya que pudo sumergirse en el mundo de la literatura infantil y la novela gráfica. 

En el centro del pabellón se ubicó la Librería del Corazón, que albergó más 30,000 títulos de más de 50 editoriales mexicanas convocadas por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) y 20 editoriales colombianas que publican autores mexicanos, desde novelas, cuentos, novelas gráficas, hasta libros de poesía, ensayo y literatura juvenil.

Durante la feria, el pabellón de México ofreció más de 150 charlas sobre literatura, gastronomía e historia donde participaron escritores y personajes reconocidos como Paco Ignacio Taibo II, Mariana Oliver, Bernardo Esquinca, Bernardo Fernández BEF, Gabriela Jáuregui, Fabio Morábito, Abril Castillo, Jazmina Barrera, Cecilia Fuentes, Déborah Holtz, Fabián Muñoz, Rafael Barajas “El Fisgón”, Rafael Pineda, Fernando Víveros, Guadalupe Nettel, Hermann Bellinghausen, entre otros. 

“Durante esta FILBo recibimos a más de 500 mil personas en nuestro pabellón, quienes disfrutaron de lo más representativo que nos une a Colombia como países hermanos. Agradecemos a Colombia por recibirnos y hacernos sentir como en casa”, dijo el coordinador de vinculación internacional del Fondo de Cultura Económica y del Pabellón de México, Marco Barrera.

Al respecto, la directora general de Promoción y Festivales Culturales y Encargada de la Dirección General de Asuntos Internacionales, Mariana Aymerich Ordoñez, en representación de la secretaria de Cultura federal, Alejandra Fraustro Guerrero, comentó: “La Feria Internacional del Libro de Bogotá ha sido una plataforma invaluable para la promoción de la lectura y la cultura en Colombia y en el mundo. Su clausura nos invita a reflexionar sobre la importancia de seguir fomentando el acceso a la literatura y la difusión del conocimiento en nuestra sociedad, su legado nos acompañará siempre como una fuente de inspiración y conocimiento”.

México en la FILBo ofreció espectáculos que mostraron los rasgos más representativos de la música y cultura del país como la presentación del Ballet Folklórico de México.

La historia, la botánica y la antropología también hicieron parte de la programación. Tres reproducciones de códices fueron exhibidas en el pabellón y enlazadas con la exposición fotográfica “Inventarios del Mundo” de la artista tzotzil Maruch Santiz.

En el marco de las actividades realizadas entre ambos países y como homenaje al muralismo mexicano, el Gobierno de México, junto con el Centro Nacional de Memoria Histórica, el Museo de Memoria de Colombia y cinco universidades, organizaron la creación del mural Somos la memoria del olvido, que estuvo exhibido en el pabellón de México y que será entregado al Museo de Memoria.

Se rindió un homenaje a Gabriel García Márquez exhibiendo objetos simbólicos de su vida literaria como la medalla del Premio Nobel, su máquina de escribir y la primera edición de Cien años de soledad, estos objetos fueron prestados por la Biblioteca Nacional de Colombia.

A la salida del pabellón las y los visitantes pudieron disfrutar de una muestra gastronómica a cargo de los restaurantes mini-mal y El Pantera. El café, las frutas tropicales, el cacao, el maíz y el ají fueron protagonistas de la propuesta gastronómica mexicana que buscó puntos de conexión con la colombiana, una propuesta variada a los asistentes.

La programación de la feria también hizo parte de la agenda cultural bogotana. Así, la franja FILBo Ciudad se desarrolló en librerías, bibliotecas públicas, en el Planetario Distrital y en los espacios alternativos de la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá, BibloRed, con una oferta variada de programación cultural con más de 30 eventos y la visita de diversos autores durante las dos semanas de actividades.

A su vez, hubo una muestra de cine mexicano, co-curada junto a dos importantes entidades cinematográficas mexicanas: la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Mexicano de Cinematografía, que se pudo disfrutar en la Cinemateca Distrital de Bogotá hasta el 27 de abril.

La participación de México como país invitado a la FILBo 2023 fue coordinada por el Fondo de Cultura Económica con el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Embajada de México en Colombia y de la Secretaría de Cultura federal.

En conclusión, en palabras del director general del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II: “el ambiente hacia una política del libro a escala latinoamericana se está empezando a construir. Desde el Fondo de Cultura Económica estamos trabajando por democratizar la lectura y hacer que los libros lleguen a todos los lectores sin importar la geografía”.